En nuestra Hermandad hay una predilección especial por nuestra Madre, que cuando llega el Adviento, se encuentra, como nosotros, esperanzada e ilusionada, presintiendo que el Niño Dios está muy cerca.

Y como cada año, nos gusta celebrar a María como Virgen del Adviento, porque de ella nació la ESPERANZA. Quizás parezca un juego más o menos resultón de palabras, pero es que, en estos tiempos en que parece que todo se reduce a los festejos, comidas, bebidas, lujo, luces que nos deslumbran… María, una mujer humilde, una emigrante, como tantas hay por esos mundos de Dios, por esos países en guerra, por esas calles de miseria y dolor, quiere llevarnos, de su mano, a la ESPERANZA en que es posible un mundo mejor, más normal, más humano, menos rimbombante.

Ella desde su pedestal en la Capilla de los Quesada, muy cerquita del Señor Sacramentado, nos mira, nos comprende y nos invita a tener ESPERANZA, a la vez que nos sugiere que, en la medida de nuestras posibilidades, contribuyamos a generar ESPERANZA en los que están… ¡casi desesperados!

La celebración en su honor será, este año, el viernes, 16 de diciembre, a las siete de la tarde, con el Santo Rosario y, desde las siete y media, Santa Misa, en la que cantará la Coral Polifónica Mater Assumpta, para continuar, tras la Eucaristía, con un concierto de villancicos y finalizar con el besapiés a la Santísima Virgen de la Esperanza, como ya es habitual en nuestra Hermandad.

No se nos olvida terminar con un sincero y ferviente deseo, ajeno a los protocolos:

DESDE LA ERMITA DE LA VERA CRUZ Y DESDE EL CORAZÓN DE TODOS Y CADA UNO DE LOS QUE COMPONEMOS LA JUNTA DE GOBIERNO, NUESTRO DESEO DE PAZ Y FELICIDAD EN ESTA NAVIDAD Y QUE EL AÑO NUEVO NOS TRAIGA A TODOS Y ESPECIALMENTE A ESTE MUNDO NUESTRO, MÁS PAZ, MÁS FELICIDAD, MÁS ALEGRÍA Y MAS SOLIDARIDAD.
¡QUE LA VIRGEN DE LA ESPERANZA NOS CONCEDA CELEBRAR DIGNAMENTE UNA NAVIDAD DE LAS BUENAS, ¡COMPARTIÉNDOLO TODO, INCLUSO AQUELLO QUE NOS SEA NECESARIO!