El jueves, 21 de julio, se cumplían ochenta años de la muerte martirial, en defensa de la imagen de Nuestro Padre Jesús del Perdón, a cuyos pies fue sacrificado, del santero de Nuestro Padre Jesús del Perdón, más popularmente conocido como “PAQUITO” y del que desde hace algunos años, se está tramitando, por parte de los encargados de ello en nuestra Diócesis, la causa para que sea declarado mártir en defensa de nuestra fe, motivo por el cual nuestra Hermandad pide insistentemente para que se vea incluido por la Iglesia en el grupo de los mártires y los santos, en el que, a buen seguro, ya se encuentra gozando de la presencia de Dios, allá en el cielo.

Un grupo de integrantes de la Junta de Gobierno de la Hermandad, presididos por don Oscar Olivares, sacerdote de la Asunción de Nuestra Señora, nos desplazamos de mañana al Cementerio Municipal, en donde tuvo lugar un responso, bendición de la sepultura, que hace unos años restauró nuestra Hermandad y ofrenda de un ramo de flores, de cuyos momentos les incluimos algunas fotos, con la única finalidad de perpetuar esos instantes, irrepetibles para los presentes, al tiempo que han de servir para que, por parte de los casi dos mil hermanos y hermanas de Jesús del Perdón y María Santísima de la Esperanza, no olvidemos que este santero de Jesús, murió en defensa de la fe que todos profesamos, pidamos al Señor que perdone sus faltas si las cometió y lo acoja a su lado en el cielo, a la vez que, por su intercesión, se nos conceda todo aquello que pedimos para nuestro bien, el del prójimo y para la salvación de nuestras almas.

El día transcurrió entre oraciones y recuerdos y, con la llegada del atardecer, nos reunimos en la Parroquia de la Asunción de Nuestra Señora, para celebrar la Eucaristía junto a la Comunidad Parroquial, poniendo a los pies del altar nuestras intenciones y deseos, encomendando al Señor de la Vida a nuestro hermano Francisco, como asociación religiosa católica, que camina hacia el Padre de la mano de nuestra Madre, la Santísima Virgen de la Esperanza.