Cultos

DEL PERDÓN A LA MISIÓN

Novenario a Nuestro Padre Jesús del Perdón 2026

Predicación: Don Pablo Martín del Burgo Cabañero
Párroco de la de Santiago el Mayor, de Membrilla

Primer día – Pastoral de la saludCristo consuela.

Venimos a encontrarnos con un Cristo consolador. Cuando la enfermedad llega a una casa, solemos preguntarnos dónde está el Señor y Él siempre nos responde.

Segundo día- Vida consagradaCristo llama – La vocación.

Si el Señor nos preguntara: ¿Qué vas a hacer con tu vida? Seguro que es porque tiene un plan para cada uno de nosotros. Quizás nos dijera: “Tengo un plan para ti. Vas a ser colaborador mío o mía. Deja todo y sígueme. Pero ¿sería ese nuestro plan? ¿sería lo esperado? ¿voy a ser feliz con el plan de Dios?

Tercer día – CatequistasDad gratis lo que gratis habéis recibido.

Nadie da lo que no tiene. Y si Jesús te preguntara hoy: ¿Das testimonio de mí?

Porque la fe ha llegado hasta nosotros a través de personas que nos han hecho amar a Jesús del Perdón (catequistas, abuelos, abuelas, sacerdotes, vecinos, etc.)

Estamos aquí, frente al Señor, porque hubo quien nos enseñó a amarlo a lo largo de nuestras vidas.

Cuarto día – Adoración Nocturna y Ropero de San Vicente de Paúl.

La Eucaristía y la oración me llevan al prójimo, al necesitado.

Cuando me pongo delante del Santísimo, ¿Qué hago? ¿Me aburro? ¿Qué le digo? ¿Qué me pide el Señor? Porque puede ocurrir que no escuche sus palabras en este mundo acostumbrado al ruido. La carga de Cristo, que lleva en esa Cruz, son los problemas del mundo.

Quinto día – Caritas y Manos Unidas

Bienaventurados los pobres – Los preferidos de Dios –NO HAY AUDIO-

Era la noche de la caridad y la acción social de la Iglesia, la noche de las Bienaventuranzas y Malaventuranzas del evangelio de Lucas. Una más que preciosa e interesante homilía. Pero era la noche en que se agotó la pila de la grabadora y hemos perdido las palabras del predicador para siempre.

Antes de dar a un necesitado, tenemos que ver cómo está nuestro corazón. Porque tenemos el defecto de prejuzgar y condenar al que vive en la calle.

Siguiendo con esas miradas que nos viene proponiendo el predicador, nos transmitió tres formas de mirar que nos pide Jesús del Perdón, cuando hasta nosotros llega un pobre o un desheredado de nuestra sociedad, porque, a pesar de que Dios creó el mundo para todos, sigue existiendo la pobreza, mal que nos pese o rechacemos a todos aquellos que nos demandan caridad y misericordia.

La primera sería ACOGER ¿qué quieres? Mira a los pobres con los ojos del corazón, porque ellos son de la Iglesia.

La segunda sería VER las necesidades ¿qué necesitas?

La tercera es TENDER LA MANO y ayudar sin condiciones.

Una pena que fallara la grabadora, porque la predicación de esta noche no tuvo desperdicio y mantuvo al auditorio en silencio, atento y cómplice de cuanto el predicador nos ofrecía. La Parroquia, como el resto de las noches, estaba llena de gente, incluso con las sillas que nos cede el Ayuntamiento ocupadas. Ávidos todos de escuchar y hacer nuestras las ideas y enseñanzas, bajo la atenta mirada del Señor de Manzanares.

Sexto día – Pastoral juvenil

        Señor ¿qué quieres de mí?

Según el dicho popular, la juventud es una enfermedad que se cura con el tiempo. Quizás no hayamos entendido lo que es la juventud e intentamos adormecerlos y quitarles la palabra dentro de la Iglesia: “La juventud es una edad para divertirse, disfrutar y no pensar”. Pero, lo cierto es que los jóvenes han de ser valientes, mirar el rostro de Nuestro Padre Jesús del Perdón en la eucaristía y preguntarle “Señor ¿qué quieres de mí?”.

Es el momento de soñar, de pensar, de vivir. Hay que obedecer y cumplir ciertas normas, pero no dejarse manipular y denunciar lo que no os convence. Y tened por seguro que no son incompatibles la oración, la formación y la devoción, con la diversión.

Que nadie os diga que sois el futuro, porque VOSOTROS SOIS EL PRESENTE DE LA IGLESIA.” 

Séptimo día – Hermandades

  Piedad popular – Pueblo que cree y quiere transmitir la fe.

Cuando surgen las cofradías, casi todas procedentes de un gremio, aquellos cristianos que querían proteger a las viudas y huérfanos de sus fieles fallecidos, tenían necesidad de dar testimonio público o manifestación en la calle de lo que vivían en el templo. De esa forma, por los ojos, a través de la imagen de una virgen o un cristo crucificado, muerto o resucitado, por los ojos se puede ver aquello en lo que creemos. Y es que, las hermandades y cofradías son comunidades de creyentes bautizados, que viven su fe en comunión. La procesión, es el final de un inicio: la Eucaristía.

Octavo día – Seminaristas

  Aquí estoy, Señor, para hacer tu voluntad.

Comenzó hablando de la vocación hablando del matrimonio, como una búsqueda de la felicidad en el día a día, camino de la salvación. La felicidad, pasa por cumplir la voluntad del Señor. Los seminaristas salen de hogares cristianos, aunque, a veces, se dice aquello de: “Pero que sean hijos de la casa de al lado. No de la mía”. Pidió a todo aquel o aquella que esté pensando en abrazar la vida sacerdotal o religiosa que mirara a Nuestro Padre Jesús del Perdón qué quiere de él o ella y si le dice “ven y sígueme”, que lo siga, para ser plenamente feliz. Pidió por las familias, por todos los hijos, para que no sean las vocaciones frustradas de los padres, por los seminaristas, para que el Señor les siga fortaleciendo en su fe y para que haya jóvenes valientes, capaces de decir: “Aquí estoy, Señor, para hacer tu voluntad”. 

Noveno día – El Perdón.

    ¿Nos hemos preparado para el Gran Día?

¿He preparado mi corazón para el día 14? Porque, en el Eclesiástico (27,30), en la primera lectura del veinticuatro domingo del tiempo ordinario, leemos hoy que “rencor e ira también son detestables”. ¿Todavía el rencor y la venganza siguen instaurados en mi corazón? ¿Cuál es mi reacción para el que me hirió? ¿Voy a llegar a mañana con la espina clavada en el corazón? ¿Cómo está mi corazón para afrontar la fiesta? El Señor lleva nuestros pecados en la Cruz gratuitamente. Hagamos nosotros lo mismo.

14 septiembre – Misa de hermanos – Don Benito Huertas Sánchez

    Exaltación de la Santa Cruz

Estamos acostumbrados a ver, valorar, respetar e inclinarnos ante la Cruz. Es un símbolo de nuestra cultura y nuestra religiosidad. Por esto, pueden llamarnos masoquistas, porque adoramos y buscamos el dolor y el sufrimiento. No es así. Porque Jesús nos dio la vida en la Cruz. Celebramos la exaltación del amor, del perdón, de una vida que vivió, entregándose, donándose, sirviendo a los demás. El centro de la vida de Jesús del Perdón, somos el Padre y nosotros.

14 septiembre – Función solemne.

      Quiero que seas feliz

Hoy es un día alegre y de felicidad, porque Nuestro Padre Jesús del Perdón se hizo hombre, para salvar al hombre. Por un amor infinito, para darnos una oportunidad y se solidarizó en nuestros sufrimientos y murió en la Cruz por nuestra salvación.

No somos dioses, pero Dios nos promete y regala la vida eterna. Y sigue caminando con nosotros. Sal a la calle, para ser testigo cada día de Nuestro Padre Jesús del Perdón.