Novenario a Nuestro Padre Jesús del Perdón 2025
Predicación: Don Vicente Díaz-Pintado Moraleda

El novenario de 2025, al estilo de los Ejercicios Espirituales de San Ignacio de Loyola, ha estado dirigido por el sacerdote don Vicente Díaz-Pintado Moraleda, párroco de Santa María Magdalena, de Valdepeñas, que nos anunció su novenario, como un CAMINO DE BELEN HASTA JERUSALEN, sustentado en párrafos de los evangelios, elegidos por el sacerdote, sin que tuvieran que ser los del día, tal como se puede apreciar en las grabaciones..
DÍA 1º.- Catequistas – PONERNOS DELANTE DE JESÚS. El camino
Serán días de encuentro con el Señor, de la mano del Evangelio, manual para un camino de seguimiento, tras las huellas de Jesús, que nos irá abriendo su corazón y el misterio de su persona. El camino se complica cuando nos habla de la Cruz. Ahí ha de confirmarse la decisión de seguirle.
DÍA 2º – Vida consagrada – ERES PALABRA PRONUNCIADA POR DIOS –El pecado.
Creados por Dios, para alabarle y bendecirle. Somos sus criaturas amadas. Estábamos pensados por Él desde el principio y hemos sido comprados por el precio de la sangre de su Hijo. Dejémonos querer por Dios, el Amor que se entrega y da la vida por ti. Ante esto, solo surge en nosotros la actitud de confianza y agradecimiento hacia ese Ser maravilloso. Somos obra creada por Dios pero, tan real como su misericordia, es el pecado, que muchos, hoy, se empeñan en negar.
DÍA 3º – Pastoral de la salud – SOY DISCÍPULO – Adiós hermanas.
Él te amó, te engendró. Por tu pecado se entregó. Si quieres síguelo. Imagínalo de pueblo en pueblo, predicando y llamando soldados para su bandera. No seamos sordos, no se ama a quien no se conoce. Siguiéndole en la pena, también lo serviremos en la Gloria. Ser discípulos, conlleva coger su cruz y perdonar y poner la otra mejilla y amar como Él nos ama. La cruz es la esencia de la misión del Señor.
La noche y las moniciones, tuvieron connotaciones de despedida a las Hermanas de la Misericordia de Sees. Una despedida larga y sentida, como se siente la marcha de alguien que ha sido parte importante en nuestras vidas.
DIA 4º – Adoración Nocturna – MODELO DE HUMILDAD – Nacimiento de la Virgen.
El Todopoderoso se hizo débil. La Pasión es el mayor abajamiento que pudo padecer. Como un hombre cualquiera, del montón. El don de la humildad es la actitud que los discípulos debemos tener, si queremos seguirle. La Virgen modelo de humildad para la humanidad. Por eso Dios se fijó en ella y por eso fue assumpta, porque primero vivió humildemente en la tierra. Humildad y mansedumbre, virtudes que hay que cultivar necesariamente.
DÍA 5º – Cáritas – LA LLAMADA – La misión.
Jesús, llama a los que quiere, con su historia personal, sus virtudes, miserias, defectos. ¿Para qué llama? Para estar con Él. Hemos de abrir nuestros ojos y nuestros oídos, nuestro corazón, a su Palabra, mediante la oración, la adoración, la contemplación y la Eucaristía. Esa es la forma de estar con Él.
Porque no se puede amar lo que no se conoce. Hemos de tener conocimiento interno del Señor. Hemos sido llamados para ser acompañantes suyos. Nos invita cada día y parte para nosotros su pan.
Después de haber estado con el Señor, escuchar su Palabra y compartir su Pan, es cuando empieza la misión. Revisa tu oración. Asiste a la adoración eucarística. Fórmate mediante la escucha y lectura del evangelio o la asistencia a cursos bíblicos, donde haya posibilidad.
DIA 6º – Jóvenes – BETANIA – Jerusalén está cerca –
En este caminar desde la cuna de Belén a la Cruz de Getsemaní, analizó los momentos de la unción por la pecadora y la resurrección de Lázaro.
Jesús camina hacia la muerte y hace un alto en la casa de sus amigos Lázaro, Marta y María. Allí se encuentra a gusto. Es invitado a cenar a casa de Simón, un fariseo. Se palpa su muerte. En la sala, irrumpe una mujer con un frasco de perfume y le unge los pies. Los invitados se escandalizan y se lo reprochan. Él los reconviene. No vieron en Jesús el afán de sanar los pecados de ella, no entendieron por qué se dejó ungir. ¡Cuidado con establecer líneas rojas con los demás! ¡Cuidado con proscribir a los que no comparten nuestras creencias! Porque, más vale ser pecador que llora, que fariseo que critica. La clave de todo es el amor.
Después desarrolló el milagro de la resurrección de Lázaro.
DÍA 7º – Junta de cofradías – EL AMOR – La experiencia de Cristo.
El ser humano puede ser crucificado y crucificar a otros. Entramos en la recta final del camino: la Pasión, con tres experiencias previas:
Eres criatura amada. Eres pecador acogido. Eres compañero llamado.
Ahora queremos ser conscientes de otra experiencia fundamental: AMAR ES DAR VIDA A LOS DEMÁS. Y solo podemos dar vida, dando de la propia vida.
El centro de todo solo puede ocuparlo Cristo en su Pasión. La cruz nos revela cómo vivió Cristo. Fue el final coherente de su existencia. Jesús fue capaz de vivir y de morir por ti. Porque solo morimos amando si amamos viviendo. El amor hasta el límite de Cristo, salta fronteras. Jesús preparó su cena y en esta cena nos dijo el porqué de la muerte. Toda la vida de Jesús, fue un pan partido y repartido y por eso, el cristiano está necesitado de la Misa, de la Eucaristía. Somos criaturas amadas por Dios.
DÍA 8º – Seminaristas – LA PASIÓN – Ponemos la mirada en el Crucificado.
En la vida, el hombre, se termina enfrentando a dos realidades: la duda y el dolor. Sobre todo, cuando el dolor es antesala y fruto de la muerte y surge la duda de qué sentido tiene la vida y qué explicación o sentido tiene el dolor y la muerte. Ponemos los ojos en el crucificado y con Él, en tantos crucificados de la vida. Hay quien ha dicho que el mundo es un inmenso hospital de dolor, que el Viernes Santo no es solo cosa de un día. Y ante el dolor y la muerte, el hombre lanza una pregunta desgarradora, que no siempre encuentra respuesta: ¿Por qué? ¿Por qué la muerte del Hijo de Dios no nos asegura que sea un salvoconducto a la vida eterna?
San Ignacio de Loyola nos dice que nos adentremos en la Pasión, compartiendo con el amigo su dolor. Llorando con Cristo doloroso y quebrantado que por mí fue a la cruz y, contemplar en esa cruz cómo la divinidad se esconde. Cristo no ha venido a eliminar el sufrimiento, sino a llenarlo con su presencia.
DÍA 9º – Hdad. N.P. Jesús del Perdón – LA RESURRECCIÓN – Dios es fiel.
Nadie puede contar cómo fue, pero hubo personas que se encontraron con el Señor resucitado y les cambió la vida. Personas como Tomás o María Magdalena. Por eso, el camino no podía terminar en la muerte. Si amar es decir a una persona tú no morirás jamás, eso solo lo puede hacer Dios. Sintamos la alegría del gozo por Cristo y con Cristo resucitado. Porque tenemos futuro, Dios nos lo da. Su gozo y su gloria serán nuestros. La alegría del Señor es nuestra fortaleza. Es una alegría espiritual, honda, profunda, serena… que trae paz y que solo puede dar el Señor Resucitado, que trae el oficio de consolar.
DÍA 10º – MISA DE HERMANOS – Don Benito Huertas Sánchez
No olvidéis las acciones del Señor. Él, sentía lástima, perdonaba la culpa y no los destruía.
Nuestro Padre Jesús del Perdón, es la misericordia infinita. No olvidéis que es amor infinito, perdón a fondo perdido y pura gracia.
No lo olvidéis, para que vosotros, también, lo intentéis, le sigáis y procuréis pareceros a Él.
La travesía de la vida, puede ser dura, pero el Señor no nos deja, no se olvida. Dios camina junto a nosotros, se hace uno con nosotros.
DÍA 10º – FUNCIÓN SOLEMNE – Lectura del evangelio por Diego Plana Campos – diácono -.
Nos reunimos en torno al altar, a los pies de Nuestro Padre Jesús del Perdón, que queremos sea fuente de encuentro y unión. Que nuestra oración sea de acción de gracias por los dones recibidos y de súplica y petición de los hijos de Manzanares hacia su Patrón.
Te presentamos, Señor, tres peticiones:
- Fortaleza en la fe. – Como regalo de Dios y decisión personal.
- Constancia en el amor. – Aquel, que es capaz de dar, de perdonar, de sacrificarse, de buscar el bien del otro y olvidarse un poco de sí mismo; de tender la mano, de comprender siempre.
- Seguridad en la esperanza. – Aumenta nuestra esperanza cristiana, esa que genera paz, hace superar el desánimo que los acontecimientos propios o próximos nos producen, que nos hace más fuertes ante la tristeza y nos convierte en personas animosas de signo positivo
