Restauración de la Ermita de la Vera Cruz de 1865
y conflicto con el descendiente de los Quesada
Recientemente, nos han sido cedidas unas imágenes, procedentes del escaneo de los libros parroquiales, llevada a cabo por los Sres. Romero Nieva y Maeso, relativos a este capítulo de la Historia de nuestra Hermandad y de Manzanares, que agradecemos sinceramente.
Con la ayuda del Sr. Romero Nieva, hemos procedido a su transcripción, para todo aquel que quiera adentrarse en aquellos acontecimientos que, salvando la distancia en el tiempo y sin conflictos en las que han tenido lugar en la actualidad, poco se diferencian de los recientemente acaecidos para la restauración de las fachadas de nuestro Templo Parroquial de la Asunción.
Pero todo ello, sería difícilmente ajustable, si no fuera porque, apoyándonos en la narración del Sr. Bermúdez, para el Libro de las Fiestas Patronales del año 2000, hemos podido confeccionar una especie de guion que nos va conduciendo, ordenadamente, a través del tiempo, para poder desempolvar la parte de la Historia local que no nos ocultaron las llamas de aquel día de Julio de 1936 en que todo: edificio, imágenes e historia nos fueron arrebatados por las llamas.
Ahí quedan, con nuestro agradecimiento más sincero a sus autores, y a los maquetadores de Selvática, Ángel y Carlos, que han compuesto ordenada y bellamente la narración y los documentos, para que el tiempo y la curiosidad de otras personas, intenten ampliar sobre estos cimientos.
Ya en 6 de noviembre de 1862, ante el deterioro de la citada ermita, el Párroco, don José María Carramolino y el Alcalde 1º de nuestra villa, don Antonio Sánchez Cantalejo, convocaban a un grupo de personas notables de Manzanares, para una Junta en la sacristía de la Iglesia Parroquial, con objeto de tratar sobre cómo acometer las obras de “recomposición” que con tanta urgencia reclamaban, tanto esta ermita como la de la Virgen de Gracia.
Convocatoria de Junta
ante el deterioro de los templos
Los infrascriptos, Cura Párroco y Alcalde 1º Constitucional de esta villa, suplican a las personas que a continuación se expresan, se dignen asistir a una Junta que se ha de celebrar en la Sacristía de la Iglesia Parroquial el domingo próximo (9 del actual) a las 3 de la tarde, con el piadoso objeto de tratar cómo se han de hacer las recomposiciones que con tanta urgencia reclaman los templos en que se veneran Ntro. Padre Jesús del Perdón y su augusta Madre la Virgen de Gracia. Manzanares, 6 de noviembre de 1862.
Firma
José María Carramolino
Firma
Antonio Sánchez Cantalejo
Por el momento, ignoramos las gestiones o trabajos que se realizaron, hasta que, tras la visita efectuada a Manzanares por el arquitecto provincial a mediados de agosto de 1864, este, denunciaba de oficio ante el Alcalde, don Juan Fernández-Caballero Jiménez, el peligroso estado de ruina en que se encontraba la ermita de la Veracruz.
Por escrito fechado en 30 de agosto el presidente de la Corporación Municipal comunicaba al Párroco, don José María Carramolino, el delicado estado del edificio, rogándole la inmediata clausura del templo a fin de evitar cualquier desgracia.


Sr. Cura Párroco de la única Iglesia de Manzanares
El arquitecto de este Distrito me participa, de oficio, que la hermita de Nuestro Padre Jesús del Perdón ofrece inminente peligro de ruina; y como mi deber es evitar que ocurra alguna desgracia, me dirijo a v. con objeto de que, con urgencia, se sirva decirme si tiene conocimiento del estado en que se dice hallarse dicho edificio, y si de su parte encuentra algún inconveniente en que por ahora, se cierre, dejando de dar en él culto a las imágenes, que allí se contienen, con todo lo demás que se le ofrezca y parezca.
Dios guarde muchos años. Manzanares 30 de agosto de 1864.
Firma
Juan Caballero



Sr. Alcalde Constitucional de esta Villa
El oficio que ayer se sirvió de dirigirme, manifestando que el Arquitecto de este distrito, le ha participado oficialmente, que la ermita de nuestro Smo. Padre Jesús del Perdón, ofrece inminente peligro de ruina; y que como el deber de Vd. Es que ocurra alguna desgracia; se dirige a mí con objeto de que con urgencia le informe de si tengo conocimiento del estado en que se dice hallar dicho edificio y de si por mi parte encuentro algún inconveniente que por ahora se cierre dicho santuario, dejando de dar culto a las otras imágenes que allí se veneran; contesto; que hace tiempo que se viene hablando del estado ruinoso del enunciado edificio, de si una de las paredes está desplomada, descerrajadas algunas maderas, de haber caído tierra y chinarros en varias ocasiones y que hace pocos días asistiendo el santero a la techumbre se desprendió una tabla de la misma, que si bien no tiene señales de haber estado clavada, sí enlazada y unida con las demás. Que sin embargo de que opino que necesita recomposición más o menos costosa y de lo mucho que representa la opinión del expresado Arquitecto, creo que para cubrir la responsabilidad de Vd. y la mía, y salvarnos de la censura de si se cierra o no, con justo motivo, sería oportuno que se reconociera detenida y escrupulosamente por el Arquitecto de provincia o alguna otra persona adornada de los conocimientos necesarios para el caso y de que yo carezco para emitir mi parecer convincente de si amenazara o no próxima ruina. Si el aplazamiento es inevitable, lejos de hallar inconveniente en que se suspenda el culto y la entrada de gentes en el citado Santuario, juzgo en deber cerrarlo por lo que pudiera ocurrir y que la mencionada imagen de Jesús se traslade a la Parroquia donde los fieles puedan venerarla hasta su Ermita se halle reparada. Las demás imágenes, sus seis altares, órgano y demás que encierra aquel edificio, sería también necesario sacar, si se cierra la Ermita y ver en qué local se han de colocar, por no ser fácil en la Parroquial, y con qué recursos se habrá de hacer la mudanza, porque ni aquella tiene ninguna renta, ni fondos, ni si la fábrica parroquial le es fácil soportar los gastos. Es cuanto me ocurre que manifestar para su inteligencia.
Dios guarde a Vd. muchos años.
Manzanares 31 de agosto 1864.
Firma
José María Carromolino
La Ermita se cerró al culto después del urgente traslado de imágenes y mobiliario a otros locales. La imagen de Nuestro Padre Jesús del Perdón se llevó el día 3 de septiembre a la Parroquia de la Asunción, como era habitual durante el tradicional novenario. La festividad del Patrono se celebraba, entonces, el domingo siguiente al día de la Exaltación de la Santa Cruz que fue el día 18 de ese mes.
Convocatoria de Junta para el 12 de marzo de 1865
El Sr. Cura Párroco de esta Villa, y los Mayordomos de la Cofradía de nuestro Padre Jesús del Perdón suplican a los Sres. que a continuación se expresan se sirvan a asistir el domingo doce del corriente a las tres de su tarde a la junta que para tratar de la reparación de la Ermita de la Vera Cruz sea de celebrar en la sacristía de la Parroquia firmando quedan enterados.
Manzanares 9 de marzo 1865
Firma
Antonio Camacho y Capilla
Buscando la forma de obtener dinero con el que financiar las obras, el 19 de marzo de 1865 tuvo lugar una importante reunión del Alcalde y cura Párroco con los principales contribuyentes de la localidad, donde quedó constituida la Junta de Reparación con la misión de conseguir los fondos necesarios para restaurar las ermitas de la Veracruz y Nuestra Señora de Gracia. Los miembros de la comisión recaudatoria pueden apreciarse en la siguiente imagen del acta que se levantó de aquella reunión.


Acta de Constitución de la Junta de Obras para las Ermitas de N. P. Jesús del Perdón y Ntra. Sra. de Gracia
En la villa de Manzanares a 23 de marzo de 1865, reunidos a las cuatro de la tarde en la sacristía de la única Iglesia Parroquial los Señores que se aparecen al margen¹, por el Sr. Cura Párroco Don José María Carramolino se manifestó que, en la Junta convocada por Alcalde constitucional y por él, celebrada el día diez y nueve del mes actual, acordar los medios de reparación de la Ermita de N. P. Jesús del Perdón, y habiendo nombrado una Junta con objeto de que arbitrase los recursos necesarios para la reparación de la apreciada ermita, al cargo de la cual estuviesen La dirección de las obras, compuesta por el Sr. Cura Párroco, Presidente, y de los vocales Don Valentín Pinés, Don Antonio González Elipe, Don Alfonso Rubio, Don Alfonso Capilla. Don Antonio Núñez Nieto, Sr. Teniente de Cura que no esté de Semana, Don Trinidad Úbeda, Don José Carrión Vega, Don Sebastián Cantalejo, Don Juan Fernández Caballero, Don Pedro Álvarez, Don José Valero, Don Martín Quesada, Don Juan José Morales, Don Vicente Enríquez de Salamanca y Don Pedro Antonio España que desempeñará funciones de Secretario, declarándose enseguida por el Sr. Cura Párroco constituida la expresada Junta, y abriéndose discusión sobre las obras que habían de hacerse en la ermita de Nuestro Padre Jesús, se acordó que se practicase un reconocimiento facultativo en esta ermita y en la de Nuestra Señora de Gracia, también ruinosa, bajo la dirección del Vocal Don José Carrión Vega, y que en la sesión inmediata se diese cuenta de su estado proponiéndose las obras que en dichas ermitas deban hacerse, y de presupuesto de su coste, levantándose la sesión a las cinco.
Firma
José María Carramolino
Firma
Pedro Antonio España
Sec.
¹ Sr. Cura Párroco, Quesada, Elipe, Calero, Guijarro, Vega, Rubio, Caballero y España.
La primera convocatoria a Junta tuvo lugar cuatro días más tarde. En ella se acordó la realización de sendas visitas facultativas a los templos y la confección de los correspondientes presupuestos.


Acta de la Junta de Obras de Reconstrucción de las Ermitas de Jesús del Perdón y de Nuestra Sra. de Gracia
En la Villa de Manzanares, a veintitrés de abril de mil ochocientos sesenta y cinco, reunidos a las cuatro de la tarde en la sacristía de su única Iglesia Parroquial los Sres. que se expresan al margen¹, bajo la presidencia del Sr. Cura Párroco Don José María Carramolino, se dio principio a la sesión con la lectura del acta de la anterior que fue aprobada, manifestándose enseguida por el Sr. Presidente, que en atención a la indisposición que padece el vocal Don José Carrión Vega no podía darse cuenta de los reconocimientos de las Ermitas de N. P. Jesús del Perdón y de Ntra. Sra. de Gracia acordados en la sesión anterior. Por el mismo vocal se expuso que habiéndose dispuesto los productos de una función dramática verificada en el teatro de este pueblo la noche del diez y siete del mes actual debía nombrarse un depositario de dichos fondos, y de los demás que se recabasen para las obras de las expresadas ermitas, y así se acordó recayendo la elección en Don José Mulleras, levantándose la sesión a las cuatro y media.
Firma
Don José María Carramolino
Firma
Pedro Antonio España
Sec.
¹ Sr. Cura Párroco, Quesada, Roncero, Rubio, Capilla y España.
Según los maestros de obras, el presupuesto de las reparaciones a efectuar en la ermita de la Veracruz ascendía a 22.630,65 reales de vellón.
27 de abril, 1865
Del reconocimiento practicado de la Ermita del Santo Cristo, llamada también de la Vera Cruz se encuentra: que cuatro de los tirantes o maderas de la armadura principal de la cubierta de dicho edificio se hallan rotas y deben renovarse, con otros desperfectos en parte de las galeras de la misma armadura transversal que cubre pate del claustro o galería y pasillo para la sacristía se encuentran tan deterioradas que no ofrece seguridad y es indispensable renovar el hilero o caballete y varios de los pares de la misma siendo pues necesario desmontar todo el tejado en esta parte del edificio y retejar el de toda la cubierta.
Los enlucidos de yeso blanco están deteriorados y sucios; la pintura de la Capilla Mayor con desperfectos, y el pavimento de esta, como el del cuerpo principal, necesita renovarse. El órgano, según se halla situado, aparte de su mal aspecto, está sumamente estorbando porque obstruye una parte muy principal de la ermita, debiéndose colocar en el ángulo izquierdo de la entrada principal o sobre el cancel de la misma; también se podía establecer en uno de los huecos que presenta el intercolumnio del claustro o galería; pudiéndose para mejor aspecto, formar tantas capillas en esta galería como huecos presenta el intercolumnio; cuya reforma mejoraría notablemente el aspecto y hasta el servicio de la ermita.
El costo total de reparación indispensable de este edificio sin incluir la reforma indicada o capillas, es el que expresa el siguiente
Presupuesto
Rs. v.
Para reemplazar las cuatro cadenas o tiradores que se encuentran rotas de la madera, son necesarias cuatro resmas de ocho metros de longitud; a 22 el metro importan las cuatro dichas
740
Para el hilero o caballete de la armadura sobre parte de la galería y pasillo para la sacristía y renovar 28 pares que se hallan inútiles de la misma armadura, 30 tirantes o serravivos de cinco varas, a 17 rs suma
510
Para composición del entablado de la cubierta principal, 150 tablas a 4 suma
600
Clavaron: 2 arrobas, a 60
120
Zarzos: 100 de 5 varas, a 4
400
Yeso pardo para evoco y enlucido de zócalo. Cogida de caballetes, cazumbros y otras pequeñeces en todo el edificio; 700 fanegas a 3 cada una
2.100
Yeso blanco para enlucido del cuerpo principal de la Ermita, sacristía y desperfectos de otros puntos; 40 fanegas, a 10, suma
400
Para embaldosar el pavimento de la ermita y Capilla Mayor; 3600 baldosas, a 45 r el 100
1.620
Para retejo de toda la cubierta, con inclusión de toda la parte que se haya de desmontar; 400 tejas a 20 el 100
800
Para conducción de tierra, extracción de escombros; 8 obradas con un carro de a par a 32
256
Para espuertas, sogas y cubos para conducción de agua y subida de materiales
180
60 jornales de maestro de carpintero, a 13
780
100 jornales de maestro de albañil, a 13
1.300
100 jornales de oficiales de albañil, a 9
900
450 jornales de peón de albañil, a 7,50
3.375
Pintura. Para reformar la de la Capilla Mayor y pintar las puertas a la calle, ventanas y algunas pequeñeces con inclusión de vidrieras
950
Traslación de órgano y pintura de la madera que dé la obra del mismo que da al descubierto
300
15.331
Presupuesto de contrata
Ejecución material de la obra
15.331
Gastos imprevistos, el 1 %
153,31
Gastos de dirección y administración, 5 %
766,55
Beneficio industrial (comprendido el 3% por interés del dinero adelantado) 9%
1379,79
Presupuesto de contrata: 17.630,65
El reducir a capillas la galería del intercolumnio en la forma que después se explicará, se puede calcular en
5.000
Importe total de este presupuesto: 22.630,65
La reparación indispensable d la ermita de Nuestra Sra. De Gracia (que a su tiempo se expresará) se puede considerar de
14.000
RESUMEN
Importe del presupuesto de la ermita del Santo Cristo del Perdón
22.630,65
Importe de la reparación de Nuestra Señora de Gracia
14.000
Total de los presupuestos
36.630,65
Firma
José María Cuenca
Lleva sello de: Arquitecto de Distrito. Provincia de Ciudad-Real


Acta de la Junta de Obras de Reconstrucción de las Ermitas de Jesús del Perdón y de Nuestra Sra. de Gracia
En la villa de Manzanares a veintiocho de abril de mil ochocientos sesenta y cinco, reunidos en la sacristía de su única iglesia parroquial los señores que se expresan al margen bajo la presidencia del Sr. Cura Párroco Don José María Carramolino se dio principio a la sesión a las cuatro de la tarde con la lectura del acta de la anterior, que fue aprobada, dándose enseguida cuenta del proyecto formado para la reparación de la Ermita de N. P. Jesús del Perdón, del presupuesto de las obras proyectadas en esta ermita y del de las indispensables para evitar el hundimiento de la de N. Señora de Gracia, todo lo que fue minuciosamente examinado y aprobado por unanimidad por los Señores presentes, acordándose en consideración a no haber todos los Señores vocales, que se los cite nuevamente para el domingo treinta del corriente para tratar de arbitrar los medios necesarios para las esperadas obras, con lo que se levantó la sesión a las cinco y media.
Firma
Carramolino
Firma
Pedro Antonio España
Sec.
Para proveer los fondos necesarios se inició una amplia operación, destinada a la consecución de donativos, a los que se sumó el producto de una obra de teatro representada el 17 de abril. A fin de involucrar al mayor número posible de personas con recursos, en la reunión celebrada el 30 de abril de 1865, se designaron otros diecisiete vocales honorarios.


Acta de la Junta de Obras de Reconstrucción de las Ermitas de Jesús del Perdón y de Nuestra Sra. de Gracia
En la villa de Manzanares a treinta de abril de mil ochocientos sesenta y cinco, reunidos en la sacristía de su única iglesia parroquial los señores que se expresan al margen bajo la presidencia del Sr. Cura Párroco, Don José María Carramolino, se dio principio a la sesión a las cuatro de la tarde con la lectura del acta de la anterior, que fue aprobada, proponiéndose enseguida por uno de los Sres. vocales el nombramiento de vocales honorarios de esta Junta, que recayera en personas de distinción que no residiesen en esta villa, pero que fuesen naturales de ella o que por ella hubiesen dado marcadas pruebas de interés, cuya idea fue aprobada por unanimidad, nombrándose en su consecuencia vocales honorarios a Don José Merino, Don Francisco González Elipe, Don Juan Quiroga, Don Juan Sandino, Don Miguel, Don José y Don Ramón Noblejas, Don Joaquín y Don Francisco Sánchez Cantalejo, Don Juan y Don Roque Moscardó, Sr. Marqués de Salinas, Don Diego Peñalosa, Don Bernardo Mulleras, Don Pedro y Don José María Carrascosa, acordándose que se les participase su nombramiento, invitándoles para que se sirviesen contribuir con lo que tuviesen por conveniente para las obras de reparación de las ermitas de N.P. Jesús del Perdón y de Nª Señora de Gracia, que se calcularon en ochenta mil reales, en consideración de que los de decoración y ornato interior no estaban incluidos en el presupuesto de que en la sesión anterior había dado cuenta.
También se acordó que se pasase comunicación a Don Francisco Sánchez-Blanco y Pinés, participándole su nombramiento de vocal de esta Junta que por involuntario olvido dejo de comunicársele cuando se hizo a los demás Señores. Hubo discusión sobre el modo de que debería hacerse la cuestación en este pueblo para las obras de reparación de las expresadas ermitas, se acordó que la Junta reunida saliese a hacerla a domicilio para lo cual sería convocada por el Sr. Presidente, levantándose la sesión a las cinco y media.
Firma
José María Carramolino
Firma
Pedro Antonio España
Sectº
Antonio Núñez-Nieto y Pedro Antonio España, mayordomos en aquel momento de la Cofradía de Nuestro Padre Jesús del Perdón, desarrollaron una intensa actividad reuniendo a los hermanos para solicitar su óbolo, logrando recaudar 9.500 reales. La misma operación efectuada por la Cofradía de Nuestra Señora de la Cabeza recaudó 578 reales.
Entretanto, una subcomisión formada por Pedro Joaquín Álvarez, Francisco Capilla y José Carrión-Vega se puso al habla con todos los tejeros y yeseros de la localidad, quienes donaron 2.000 tejas, 500 ladrillos y 334 fanegas de yeso.
Las obras de reparación comenzaron el lunes 11 de septiembre de 1865, bajo la dirección de los maestros albañiles Jerónimo Pedrero Labián y Antonio Arroyo, actuando como carpintero Antonio Fernández de Simón Ballesteros.
Aquella restauración de la ermita de la Veracruz, tuvo especial relevancia, aprovechando para cambiar la situación del órgano y modificar la distribución del mobiliario, colocando por primera vez en el altar mayor la venerada imagen de Nuestro Padre Jesús del Perdón.
El plan inicial de las obras era el siguiente:
Poner cielo raso nuevo en nave principal construido con listones de tabla. Sacar el altar mayor lo necesario para construir a su espalda un pasillo para servicio de la sacristía y casa del santero. Quitar las columnas de piedra y sustituirlas por machones de ladrillo.
Suprimir el altar de San Cristóbal y en el sitio que ocupaba colocar el púlpito. Formar un coro sobre el cancel de la puerta principal para la colocación del órgano. Rebajar el piso de la ermita para disimular la poca altura del techo…
Iniciados los trabajos de albañilería, la Junta pasó a ocuparse del aspecto interior, sobre todo del retablo principal, donde se ubicaría en lo sucesivo la imagen del Patrono. El proyecto se encargó a don Francisco Daura García, entonces arquitecto municipal de León, quien, atendiendo al ruego de sus paisanos, envió el diseño que reproducimos.
Su construcción en madera quedó aprobada en la reunión mantenida por la Junta el 22 de octubre.

Con motivo de la remodelación de la nave, y atendiendo a razones de funcionalidad, resultó necesario anular la ventana interior desde donde la familia Quesada asistía a los diferentes cultos, que fue autorizado por el Párroco, a pesar de las protestas de don Martín de Quesada Arce. Este reivindicó ante el Gobierno Eclesiástico del Campo de Calatrava el secular derecho adquirido por sus antepasados de mantener abierta la tribuna con vistas a la capilla del Cristo Arrodillado, otorgado en 1693 a cambio de la cesión del terreno necesario para la ampliación de la ermita, oponiéndose rotundamente al traslado de la imagen al altar mayor por perder con ello la buena visibilidad que entonces disfrutaba.
Comunicado del Gobernador Eclesiástico del Campo de Calatrava, al Párroco de Manzanares, de 7 Abril 1866, ante la Reclamación Elevada por Don Martin Quesada, con Motivo del Traslado de la Imagen de Jesús del Perdón al Nuevo Retablo, tras las Obras de Resturación y Ampliación de la Ermita de la Veracruz
Me he enterado de la comunicación de V. en la que me trascribe otra que ha recibido del Secretario de S. Ilma. el M. Or. Cardenal Arzobispo de Toledo, relativa a la reclamación que le ha dirigido últimamente D. Martín Quesada, sobre la colocación de la Sagrada Efigie del Santísimo Cristo del Perdón en la Hermita titulada de la Vera Cruz, y con presencia de los antecedentes que han mediado en el asunto, debo decirle: primero, que estraño haya acudido D. Martín Quesada a S. Ilma. después de haberse entendido conmigo; segundo: que no habiendo justificado el mismo otro derecho que el que le da la posesión en que ha estado de tener una tribuna con vistas a la Capilla del Santo Cristo, no puede alegar el de Patronato sobre la Hermita ni sobre la Efigie, por cuanto, según parece, la hermita se hizo del pensar del Pueblo, y la Efigie donada por un devoto, pero que para su colocación cedió su familia un terreno en la extremidad de su casa para levantar la Capilla, y aun se dice que también cedió otro poco de terreno a la larga para agrandar la hermita, mas no consta que su familia costease las obras, y ahora tampoco costea las que se están ejecutando; tercero: que tratándose de dar más culto a la Sagrada Efigie, en conformidad con los piadosos deseos de los fieles, los cuales han dado sus limosnas para la reconstrucción de la hermita, con el fin de que sea aquella colocada en el altar mayor, en donde se descubre desde toda la Iglesia, puede como Párroco activar la traslación al concluirse las obras; cuarto: que por esto no se varía la advocación de la hermita, que seguirá llamándose canónicamente de la Santa Vera-Cruz, si bien hace mucho tiempo que las gentes la llaman del Santo Cristo, por la especial devoción que le profesan; quinto: que tanto V. como los feligreses y yo, hemos estado bastante deferentes con D. Martín Quesada al ofrecerle en obsequio de la par, no solo otra tribuna en sitio desde donde se descubra el altar mayor, sino aun dejarle la reja y escudo de armas de su familia en la antigua, en señal de la posesión en que ha estado, pero levantándose esta por dinero, tanto porque no procede dar a nadie las tribunas en distintos sitios, cuando por la razón que V. me he espuesto de considerar conveniente que se coloque un confesonario en la capilla antigua, la cual si no se lodara, y el penitente es algo sordo, podría oírse la confesión desde ella, sin servir por otra parte al D. Martín en las funciones como no sea para los criados, por cuanto no se descubre desde ella el altar mayor, pero esta deferencia y generosidad no ha sido apreciada por el mismo en lo que vale, obstinándose en que ha de tener dos tribunas con vistas ambas a la Iglesia o ha de quedar el Santísimo Cristo encerrado en la Capilla antigua, desde donde no es visto de la mitad de la gente cuando se llena la Iglesia, lo que es muy frecuente.
En vista de todo lo espuesto, podrá V. en uso de su derecho hacer la traslación de la Sagrada Efigie, con la solemnidad debida desde la Parroquia, donde hoy está depositada, a la Hermita, y colocarla en el altar mayor, no consintiendo la abertura de la nueva ventana o tribuna, ínterin no se lode la antigua, aunque en ella pueden quedar la reja y escudo de armas, como hoy se encuentran.
Dios guarde a V. m. a.
Almagro 7 de Abril de 1866
Firma
Vicente Centeno
Rubricado
El litigio duró varios años y llegó incluso hasta el Cardenal Arzobispo de Toledo, cargo que ocupaba Monseñor Cirilo de Alameda Brea. La mediación del Ordinario y los buenos oficios de conciliación practicados por el Vicario, lograron que el Sr. Quesada accediese al traslado de la imagen a cambio de abrirle otra tribuna en un sitio apropiado, pero seguía sin consentir que se tabicase la ventana enrejada adornada con su escudo nobiliario. El conflicto parecía no tener fin y el vecindario, que había gastado cuantiosas sumas en la reparación del templo, mostraba su indignación por no poder trasladar la imagen a la ermita a pesar de estar terminadas las obras desde finales de 1866. El asunto estuvo a punto de causar un verdadero escándalo ya que las cofradías estaban dispuestas a colocar la imagen en el altar mayor de su ermita tras la procesión del Viernes Santo con permiso o sin él.

Ante el riesgo de que se produjera un serio episodio de alteración del orden público, el Gobierno Eclesiástico, mediante oficio fechado el 15 de abril de 1867, autorizaba al párroco a tomar las medidas convenientes “a fin de que, pacíficamente y con la solemnidad debida, se verifique la traslación de la sagrada efigie de Nuestro Padre Jesús del Perdón a la ermita de la Vera Cruz y sea colocada en el Altar mayor, citando a las cofradías de dicha Vera Cruz y de Jesús del Perdón, las cuales fueron aprobadas por S. M. y su Consejo de las Ordenes, la primera en el año 1.560 y la segunda en 1.690, a fin de que concurran con sus insignias a la traslación, o que adopten de común acuerdo el medio de dejar colocada dicha Sagrada Efigie en la Hermita al pasar por ella la Procesión del Viernes Santo, supuesto está tan próximo ese día… que desde luego en pasando los días de Semana Santa y de Pascua se abra la Tribuna nueva en el sitio más apropiado, poniéndose para ello de acuerdo con D. Martín Quesada, con la Junta de reparaciones y aún con el Sr. Alcalde.”
Comunicado-Resolución del Gobernador Eclesiástico del Campo de Calatrava, al Párroco de Manzanares, de 15 Abril 1867, ante la Reclamación Elevada por Don Martin Quesada, con Motivo del Traslado de la Imagen de Jesús del Perdón al Nuevo Retablo, tras las Obras de Restauración y Ampliación de la Ermita de la Veracruz
Dos son los objetos preferentes a los que se dirige nuestra Santa Religión: uno el dar a Dios el debido culto; otro el proporcionar a los hombres la paz en este mundo y la salvación eterna en el otro. Necesario es por tanto obrar de manera que no se contradigan entre sí estos dos principios, como por desgracia está a punto de suceder en esa Villa, con motivo de la cuestión entablada entre V. y D. Martín Quesada acerca de si ha de conservar la tribuna que hoy tiene en la Capilla del Santo Cristo del Perdón de la Hernita de la Vera-Cruz, a pesar de que se le concede otra, desde la que pueda ver el altar mayor, en el que se va a colocar la Sagrada Efigie.
Deber de mi destino es poner término a estas disidencias hijas del celo conque V. defiende las prerrogativas de la Iglesia y del que asimismo tiene dicho Don Martín por conservar los derechos de su familia.
En su consecuencia y resultando: 1º Que referido Sr. vino a hablarme con solo objeto a fin de que resolviera en conformidad a su petición. 2º Que después de oírle detenidamente, juzgué oportuno oír a V. habiendo evacuado el informe que le pedí. 3º Que de este informe di copia a D. Martín para que contestase lo que tuviera por conveniente. 4º Que así lo hizo en un extenso oficio de 4 de Diciembre de 1865, oponiéndose a la traslación de la Efigie al altar mayor, ínterin no se le conceda otra tribuna en sitio a propósito sin tocar en lo más mínimo a la que hoy tiene en la Capilla. 5º Que en vista de este contestación traté de arreglar el asunto sin pleito ni estrepito judicial, caritativa y amistosamente, conforme al espíritu de la Iglesia a cuyo efecto entablé con los dos una correspondencia seguida, aunque sin resultado. 7º Que cuando menos lo esperaba y estando en estas correspondencias, prescindió D. Martín de mi autoridad, a la que antes había acudido, según queda dicho, y acudió al Sr. Arzobispo de Toledo en queja contra V. cuyo Sr. le pidió informe, que V. evacuó por deferencia al mismo, pero sin sujetarse a su jurisdicción, como no podía sin faltar a la propia. 8º Que después y estando V. ausente, libró el Sr. Vicario de Ciudad Real una Comisión a su Teniente Cura o Coadjutor para recibir ciertas declaraciones y no sé qué otras diligencias, acerca de las cuales le encargué que protestase y siguieran las obras de reparación del Templo, dándome aviso cuando estuviesen terminadas. 9º Que estándolo ya, se hace necesaria la traslación de la Sagrada Efigie a la Hermita, para allí tributarla el debido culto, y satisfacer la justa ansiedad de ese piadoso vecindario, que con tanta generosidad ha gastado cuantiosas sumas en la reparación del Templo. 10º Que según V. me manifiesta en su última comunicación, se encuentra el Pueblo claramente disgustado con la dilación que sufre la traslación del Santísimo Cristo, y con síntomas de querer aprovechar la ocasión de al pasar la procesión el Viernes Santo por dicha hernita, levantar la voz todas la cofradías y con orden o sin ella, penetrar en referida Hermita y dejar colocada en ella la Sagrada Efigie, siguiendo con las otras hasta la Parroquia, cuya resolución, tomada sin acuerdo de las autoridades, podría provocar un conflicto en medio de tan inmensa concurrencia, con resultados lastimosos.
En Vista de todo y considerando: 1º Que a todo trance debe evitarse el más pequeño motivo que pueda producir semejante conflicto que podría alterar el orden público, y tan expuesto a irreverencias, y acaso a desgracias. 2º Que D. Martin Quesada no ha probado tener derecho de patronato en la Hermita, antes bien confiesa que se hizo a expensas del Pueblo, y que la Sagrada Efigie fue regalada por un devoto, habiendo sido reparada aquella en todos tiempos, como en la ocasión presente, con limosnas de los fieles, todo lo cual prueba que no ha tenido nunca tal derecho. 3º Que sin embargo, sus antepasados cedieron el terreno para la Capilla del Santo Cristo y la edificaron a sus expensas, en remuneración de la cual se les concedió la tribuna que hoy poseen en dicha Capilla. 4º Que si bien la construcción de una Capilla en un templo, que es ayuda de Parroquia no quita a la Iglesia el derecho de mejorar el mismo templo en obsequio del Cristo y comodidad de los fieles, pudiendo resultar de tal mejora, que quede sin objeto el destino para que fue edificada, es no obstante, muy justo y equitativo, recompensar de algún modo la piedad y desprendimiento de aquellos que emplearon sus intereses en obsequio de la Iglesia, y por lo tanto lo es asimismo que D. Martin Quesada y su familia, como descendientes de los fundadores de la Capilla, puedan seguir disfrutando de la vista de la Sagrada Efigie, cuando la dirijan sus oraciones y cuando concurran a los Oficios Divinos. 5º Que llevados de este principio de equidad, tanto V. como los individuos de la junta de reparación y yo mismo, le ofrecimos se abriría otra tribuna en el sitio más a propósito, bajo cuyo ofrecimiento manifestó ser muy gustoso en la colocación de la Sagrada Efigie en el altar mayor, como sitio muy cómodo para ser vista de todo el concurso, cuando en la Capilla donde antes estaba, no se descubría sino desde muy poco sitio del templo. 6º Que bajo este supuesto la cuestión no versa de ningún modo, sobre si se ha de colocar dicha Sagrada Efigie en el altar mayor, sino sobre si concedida la nueva tribuna ha de cerrarse la actual, mediante el carecer de objeto para que fue concedida y a que trata el Sr. Cura Párroco de colocar un confesonario para los penitentes sordos en la Capilla, en cuyo caso es un obstáculo que por cima del confesonario haya gente que escuche. Y 7º Que reducida la cuestión a estos límites queda el Sr. Cura Párroco con el derecho de promoverla cuando juzgue conveniente, según vaya observando con el tiempo, si perjudica o no la existencia de la tribuna actual sin ser lodada por dentro.
En su vista y atendidos todos sus precedentes, he creído deber prevenir a V. como por la presente le prevengo: que se ponga de acuerdo con el Sr. Alcalde y se tomen las medidas convenientes a fin de que pacíficamente y con la solemnidad debida, se verifique la traslación de la Sagrada Efigie de Nuestro Padre Jesús del Perdón a la Hermita de la Vera-Cruz, y sea colocada en el altar mayor, citando a las cofradías de dicha Vera Cruz y de Jesús del Perdón, las cuales fueron aprobadas por S.M. y su Consejo de las Ordenes, la 1ª en el año de 1560 y la 2ª en 1690, a fin de que concurran con sus insignias a la traslación o que adopten VV. de común acuerdo, el medio de dejar colocada dicha Sagrada Efigie en la Hermita al pasar por ella la Procesión del Viernes Santo, supuesto está tan próximo ese día, que si V. presume que haya podido haber habido violaciones en el tempo durante las obras, haga previamente la oportuna reconciliación, en la forma y con las ceremonias prescriptas en el Ritual Romano, para lo que le delego mis facultades, que desde luego, si puede ser, y si no en pasando los días de Semana Santa y de Pascua, se haga la Tribuna nueva en el sitio más a propósito, poniéndose para ello de acuerdo con D. Martin Quesada, con la Junta de reparaciones de la Iglesia y aun con el Sr. Alcalde, que si V. observa, que causa perjuicio el seguir abierta la tribuna antigua de la Capilla, una vez abierta también la otra, use V. de su derecho de corrección en la forma que enseña el Salvador: amonestación a solas, si no basta asóciese con más testigos y si tampoco basta, denuncie el hecho a la Iglesia, esto es de V. parte, que se proveerá en justicia, y finalmente que haga V. saber esta resolución a D. Martin Quesada a los fines que puedan convenirle, y también al Sr. Alcalde para que se sirva prestarle su cooperación.
Dios guie a V. m. a.
Almagro 15 de Abril de 1867
Firmado
Victe. Centeno
Rubricado
Sr. Cura Párroco de Manzanares
Cumplo Guárdese y cumpla
Acta con los Trámites, Autos y Diligencias, Previos al Traslado de la Imagen de Nuestro Padre Jesús del Perdón, tras la Procesión del Viernes Santo, al Altar Mayor de la Ermita de la Vera Cruz
Por la superior orden del Sr. Gobernador Ecco. del Campo de Calatrava que precede y para que su debida ejecución no pueda producir conflicto alguno contrariando cualquier otra que la autoridad civil pudiera haber dado o dará y como por esto y por lo prevenido en la misma orden del Sr. Gobernador Espiritual sea indispensable ante todo proceder de acuerdo con la autoridad civil local, cuya cooperación pudiera hacerse indispensable, diríjase al Sr. Alcalde de la Villa el correspondte recado de atención para que asista con el Párroco que suscribe y enterado de la orden que antecede se pongan ambos de acuerdo para su ejecución, suspendiendo entre tanto dar la publicidad, por si hallando algún inconveniente la autoridad local convenga representar o adoptar otra medida que pudiera contrariar, sabida esta orden, al pueblo que tanto deseo manifiesta por ver colocada la imagen de Jesús del Perdón en el Altar mayor de la Hermita.
Así lo proveyó manda y firma el Sr. D. Jose María Carramolino, Cura párroco de esta Villa de Manzanares en ella a diez y siete de Abril de mil ochocientos sesenta y siete.
Firma
José María Carramolino
Rubricado
Firmado
Antonio
Jose Angel
García
Rubricado
Diligª.- Yo el ¿cura? doy fe: que en cumpto. de lo mandado en el auto antor he pasado a la casa del Sr. Alcalde de esta Villa y pasado recado de atención le he instruido del objeto del mismo habiendo ofrecido pasar a conferenciar con el Sr. Cura Parroco. Para que conste lo anoto y firmo como antes.
Firmado
García
Rubricado
Auto.- Sin embargo de haber manifestado el Sr. Alcalde en la Conferencia habida con el que suscribe no haber inconveniente ante si cumplía su satisfacción en trasladar la Imagen de Jesús al Altar mayor de la Hermita, y que participaría a su ¿……? cualquiera novedad si llegaba a saber que la contrariase, diríjasele atenta comunicación para que se sirva manifestar definitivamente si halla obstáculo alguno en que se verifique la traslación en el día de mañana y si está pronto a prestar a la autoridad Ecca. su auxilio si fuese necesario. Lo mando y firmo el Sr. Cura párroco de esta Villa de Manzanares en ella a diez y ocho de Abril de mil ochocientos sesenta y siete.
Firma
M Carramolino
Rubricado
Firmado
Antonio
Jose Angel
García
Rubricado
Nota.- Enseguida se libró la comunicación al Sr. Alcalde.
Firmado: García.- Rubricado.
Alcaldía de Manzanares
En virtud de la comunicación del precedente día, que acabo de recibir, relativa a la traslación de Nuestro Padre Jesús del Perdón a la Hermita de la Vera Cruz, por disposición del Señor Gobernador Ecco del Campo de Calatrava, debo manifestarle: ignoro todo obstáculo que pueda oponerse a lo dispuesto por la Autoridad Eclesiástica competente y que estoy pronto a prestarle todos los ausilios que me pida si necesario fuere como corresponde a mi autoridad en todo caso.
Dios guarde a usted. Manzanares 18 de abril 1867. Firmado: Antonio Fernandez Caballero. Rubricado.
Cura Parroco de esta Villa
Auto.- Únase el precedente oficio al expediente de su referencia y manifiéstame la Autoridad local no haber inconveniente en la ejecución de la orden del Sr. Gobernador Espiritual, pues en lugar de dar causa a discordia será recibida con satisfacción por todo el vecindario, pudiendo solo ocasionar disgustos el saber la disposición del Sr. Gobernador y que la imagen de Jesús no se trasladaba al Altar mayor de la Hermita y que dicha Autoridad está dispuesta a prestar a la ¿Iglesia? todo el auxilio que necesite para cumplir la orden del Sr. Gobernador Ecco, procederá a ¿reconciliación? de la Hermita y notificación a D. Martín que ¿ceda? habilitándose para ello las horas del día y noche de hoy, y de mañana, encuentro sea necesario practicar diligencia. Lo manda y firma el Sr. Cura Parroco de esta Villa de Manzanares a diez y ocho de Abril de mil ochocientos sesenta y siete.
Firma
M Carramolino
Rubricado
Firmado
Antonio
Jose Angel
García
Rubricado
Notific.) En Manzanares, siendo las siete de la noche del día y año anteriormente espresado yo el Economo me constituí en la casa del Sr. D. Martín Quesada y Arce de esta vecindad, notifiqué leí a la letra y entregué copia literal de la orden del Sr. Gobernador espiritual que encabeza este expediente y del precedente escrito y enterado manifestó: que acata y respeta a las autoridades que en esto median pero que no consiente ni se somete a otra Autoridad que en la que está conociendo en este asunto. Asi se expresó y firma. Doy fe.
Firma
Martín de Quesada
y Arce
Rubricado
Firmado
García
Rubricado
Jesús del Perdón
Nada se resolvía sin embargo sobre el cerramiento de la antigua ventana e ignoramos cómo se resolvió finalmente el asunto. También existen dudas sobre si efectivamente se colocó en ese momento la imagen en un altar cuya decoración todavía no se había iniciado. D. Inocente Hervás, en su Diccionario Histórico Geográfico de la Provincia de Ciudad Real, apunta que fue en abril de 1869 cuando se trasladó la imagen al altar mayor, tomando el dato del periódico La Tribuna veinte años más tarde.
Sobre la terminación de los trabajos de albañilería tenemos el testimonio del sacerdote Pedro José Sánchez Carrascosa Carrión, quien, en el primer sermón del novenario de 1867, afirmaba:
Damos hoy principio al Solemne Novenario que la antigua Cofradía de Nuestro Padre Jesús celebra en honor de esa preciosísima imagen del redentor del mundo, patrono amantísimo de nuestro pueblo, centro de nuestras esperanzas y consuelos. Dos años hace que, con la túnica del luto, en triste procesión llevabais esa imagen al Templo Parroquial y la piedad del pueblo ha restaurado este devoto y atractivo santuario y esta es la primera Novena después de restaurado.
En cuanto a la decoración de interiores, la Junta, presidida entonces por el sacerdote Pedro José Roncero Rodríguez, aprobó en la sesión celebrada el 21 de julio de 1867 los siguientes puntos:
Construcción de una peana para colocar a mayor elevación la imagen de N. P. Jesús del Perdón.
Adquirir una cortina de lujo para cubrir la imagen.
Dorado y decoración del retablo de N. P. Jesús del Perdón y pintura de la capilla en que está colocado.
Dorar y decorar los dos altares laterales del Santo Cristo de la Columna y San Francisco y la mesa del de Nuestra Señora de la Cabeza.
Adquirir dos confesionarios.
Adquirir una barandilla para cerrar la capilla mayor de la ermita y que sirva de comulgatorio.
El dorado de los retablos y decoración de los mismos se ajustó con el dorador valenciano Rafael Esteve en la cantidad de 3.400 reales, pero a mitad de la obra el artista se ausentó inesperadamente de la localidad sin dar ninguna explicación.
Debido al ambiente de anticlericalismo derivado de la revolución de 1868, todos los trabajos quedaron paralizados y no se retomaron hasta el verano de 1875.
En marzo de ese mismo año había fallecido Martín de Quesada, desapareciendo el principal opositor a la reforma.
El contrato para finalizar el dorado y pintado de los diferentes altares se firmó en esta ocasión con el dorador Antonio García Llorente, e importó 2.240 reales.
Por fin, tras un suntuoso novenario y la solemne procesión, en septiembre de 1875 se inauguró la ermita totalmente restaurada donde se habían invertido alrededor de 40.000 reales.
En estas fechas era Mayordomo de la Cofradía de Nuestro Padre Jesús del Perdón el industrial Antonio Collado Ramos.
La última reunión de la Junta se celebró el 8 de octubre de 1875 bajo la presidencia de Pedro José Sánchez-Carrascosa, preconizado ya como Obispo de Ávila. En ella se liquidaron las deudas con el dorador y se cerraron las cuentas tras el abono de 470 reales que costó una alfombra para la capilla principal.
AGRADECIMIENTOS
– A don Antonio Bermúdez García Moreno por su publicación en el Libro de las Fiestas Patronales de Septiembre del año 2000 (pág. 49-51) “Obras en la Ermita de la Veracruz. Año 1865”.
– A don Jerónimo Romero-Nieva Lozano y don Miguel Ángel Maeso Buenasmañanas, por su aportación de las imágenes relativas al escaneo de los libros parroquiales, que ambos han llevado a cabo para el blog “Manzanares Historia”.
Sotomayor 